
Amigos de Sonrisas!!! Primero dar las infinitas gracias a todas las personas que hacen posible las visitas a los proyectos de Sonrisas de Bombay. Es una apuesta muy grande, muy clara y amorosa de transparencia, de sensibilización, de compartir las risas de los niños, sus esperanzas y sus logros. Desde Jaume, que nos recibió los tres días en la oficina con su gran sonrisa y sus ojos brillantes llenos de amor para todo el mundo, Anita Andrés, que compartió su experiencia como voluntaria y nos acompañó todos los días.
También a Mayur, el conductor de la furgoneta de Sonrisas y quien nos cuidaba para que todo estuviera bien…y a todos los profesores de los balwadis, de Yashodhan, al fotógrafo oficial de la escuela, al dulce Samson…y por supuesto a todos los niños que nos permitieron, con todo el respeto del mundo, entrar en su mundo por unos instantes para conocerlo…
Junto con mi amiga Carla (las dos somos chilenas y las primeras chilenas en estar en Sonrisas!!!), y un grupo maravilloso de personas, tuvimos la oportunidad de conocer tres balwadis, Karuna, Ambassador, Yashodhan y uno de los proyectos de la contraparte Streehitakarini. Sólo puedo transmitir agradecimiento porque estar con las personas, que se benefician de los proyectos de Sonrisas de Bombay hace que te crezca el corazón, el alma, y el espíritu de esperanza y regreses a casa como una guerrera con ganas de seguir poniendo un granito de arena para que este mundo poco a poco sea algo mejor.
Soy voluntaria de Sonrisas, en actos que se organizan en Barcelona, y ahora con más razón podré difundir su misión, sabiendo de primera fuente dónde están los proyectos y recordando las sonrisas y los ojitos brillantes de los beneficiados, de los niños, de los trabajadores de las escuelas, de los balwadis…ahora los protagonistas de esta historia tienen caritas y tienen nombres…
A mucha gente le impacta la pobreza material que existe en la India. Yo me quedo con la riqueza espiritual que percibí, que transmite su gente. Esa magia que hace de India un lugar muy especial y del que no se puede sólo decir “me lo pasé genial en mis vacaciones” porque te quedas corta, pero muy corta… Porque a veces las vacaciones se transforman en verdaderos remezones que te hacen despertar y ver lo afortunada que eres, lo mucho que hay por hacer y las ganas que tiene tanta gente por hacerlo. Les recomiendo a todos visitar y ver con sus propios ojos la gran obra de Sonrisas de Bombay, y también ir a la India…porque como leí en una revista de viajes “la india es un cosmos que arrasa con la forma de ver la vida”.
A mucha gente le impacta la pobreza material que existe en la India. Yo me quedo con la riqueza espiritual que percibí, que transmite su gente. Esa magia que hace de India un lugar muy especial y del que no se puede sólo decir “me lo pasé genial en mis vacaciones” porque te quedas corta, pero muy corta… Porque a veces las vacaciones se transforman en verdaderos remezones que te hacen despertar y ver lo afortunada que eres, lo mucho que hay por hacer y las ganas que tiene tanta gente por hacerlo. Les recomiendo a todos visitar y ver con sus propios ojos la gran obra de Sonrisas de Bombay, y también ir a la India…porque como leí en una revista de viajes “la india es un cosmos que arrasa con la forma de ver la vida”.
Texto y fotografías: Paola Araneda Le-Blanc (estuvo conociendo los proyectos los días 13, 14 y 15 de agosto de 2008).









































