Son actores imprescindibles de nuestros proyectos y desempeñan una gran labor, en especial en el ámbito educativo. Contamos con una mayoría de profesoras tanto en el proyecto Balwadis como en la escuela Yashodan y ni que decir tiene que la formación de los ciudadanos del futuro es una misión de alto contenido. Son profesionales que apuestan por su formación para mejorar la calidad de la enseñanza.
También son el centro de nuestra línea de desarrollo socioeconómico, así las cooperativas de mujeres se encargan de que los alumnos de los balwadis tengan una comida equilibrada al día, y desde hace dos días, también de dirigir la Cantina Kushi, situada en la planta 6ª de nuestro edificio en Bombay.
Creemos en la participación de las comunidades como estrategia para transformar la sociedad y apostar por la implicación de las mujeres es una precondición para que todos y todas tengamos éxito en nuestro proyecto común de mejorar la vida de estas personas.










